The Ascent of Everest - From this VantageComenzamos oficialmente con lo que va a ser este blog, con la idea que quiero retomar de mis años mozos en ese otro Ash Cities al que aún le tengo tanto cariño. Hace poco me di cuenta que tenía más lectores de los que creía (creía que tenía 2, resulta que tenía 4), y me dio mucho gusto que algunos tuiteros me dijeran “hey!, revive Ash Cities, yo lo leía”, hasta se me escapó una de cocodrilo.

Pero vayamos a lo que nos trunje, como recordarán ese otro viejo blog trataba de hablar de esos discos que en otros blogs no pelaban tanto, y a veces me preguntaban que por qué no hablaba de discos que no me gustaron, creo que porque sería decir “está gacho, me dio hueva”, y en efecto, me daría hueva dedicarle líneas, sin embargo, con los discos que me gustan es al contrario, me encanta describir la belleza que encuentro en ellos, el por qué una canción me parece tan hermosa o tan perturbadora, por qué me hablan en un  lenguaje que yo entiendo. Claro que también hablo de discos de los que todo mundo habla, pero esa no es la tirada.

Hace 4 años una banda de Tennessee me robó el corazón y el alma, de hecho su debut fue mi disco favorito de aquel año. Pensé que por la falta de exposición, The Ascent of Everest pasaría a mejor vida, este año, con alegría descubrí que habían sacado nuevo disco, me apresuré a buscarlo con expectativas por el cielo. La sorpresa fue grata, si bien no llega a lo maravilloso que era ese “How Lonely Sits the City”, es un gran segundo disco.

Más obscuro, más maduro, con más protagonismo de las voces etéreas que hablan en idioma universal, que no son un coro, que son otro instrumento. El post-rock sigue, ese post-rock clásico bien hecho que tanto extrañamos, que no suena a copia al carbón y que sin embargo influencias como la de Godspeed You! Black Emperor es palpable, con secciones de cuerdas que recuerdan a Yndi Halda, y los build-ups épicos característicos del género.

Es bello, y muy triste. Cuando creemos que va a haber luz la obscuridad nos aplasta, nada quedó del The Ascent of Everest de su debut, que destellaba a pesar de la congoja, ahora es pesadumbre pura.

“From this Vantage” es grande, como un buen disco de post-rock debe serlo, y a pesar de tener ese sonido clásico, hay un dejo de arriesgue que no lo hace aburrido.

Hace poco, en un blog donde leí reseñado este disco, un integrante de la banda nos convocaba a comprar el disco en físico, porque sino corren el riesgo de no seguir creando su asombrosa música, por mi parte me lo pienso autoregalar de Navidad, no dejemos que The Ascent of Everest desaparezca porque sería una pena.

shelsmusic
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